Grupos de autoayuda en España. Modelo de intervención para ayudar a los cuidadores

shutterstock_176025509

La primera Conferencia Internacional sobre Promoción de la Salud en Otawa en 1986 sentó las bases para impulsar la participación de la comunidad, apoyar al cuidador y la creación de redes sociales que fomenten la participación de diferentes grupos sociales dentro de la comunidad. La creación de un Centro Europeo de Grupos de Ayuda Mutua dio el pistoletazo de salida para este tipo de abordaje. Una vez que los cuidadores de personas con enfermedad mental son el centro de numerosas tensiones negativas que causan depresión, apatía, cansancio, aislamiento social y el síndrome del quemado en el trabajo, es importante reforzar y facilitar espacios dedicados al apoyo psicológico y social, además de la transmisión de información entre cuidadores (http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_484_Alzheimer_AIAQS_compl.pdf).

En este sentido, los grupos de autoayuda (GA) son una respuesta de la comunidad en continua expansión en España. Al principio, los grupos de autoayuda se estimularon inicialmente por la comunidad como una necesidad urgente pero ahora están siendo impulsados por el apoyo de diferentes organizaciones públicas y privadas en los sectores sociales y de salud. Son un nuevo paradigma y un  «modelo de salud social» moderno. Los aspectos emocionales, psicosociales y de salud están siendo reconocidos cada vez más como un método de apoyo factible y eficiente. Actúan como una intervención terapéutica activa basada en la propia experiencia (ayudar a los demás y a uno mismo). Más que las simples intervenciones de apoyo psicoeducativo, los grupos de autoayuda tienen como objetivo estimular el apoyo educativo y emocional, la facilitación de los recursos y el intercambio de experiencias a través de un continuo control en el tiempo. Los grupos de autoayuda fomentan un sentido de entendimiento, un espacio para superar los problemas y mejorar las habilidades de los cuidadores de acuerdo con una intervención proactiva. Constituido por personas que comparten el mismo problema con experiencias similares (sociales y de cuidado dadas por la sobrecarga), buscan mejorar la resiliencia relacionada con el papel del cuidado, reducir el estrés y aumentar la calidad de vida de ellos y sus familias. A pesar de las reservas científicas en relación a la validez de los GA, la sensación de atención y el apoyo que experimenta el cuidadador, no puede dejar de tenerse en cuenta en los diferentes estudios españoles. Esta evidencia respalda el valor de estas intervenciones en la comunidad.

Los grupos de autoayuda son recursos valiosos con un gran potencial en los servicios de la comunidad, por lo tanto los equipos de salud deben actuar como fuerzas impulsoras de estas iniciativas apoyando la creación y mantenimiento de estos grupos. Este modelo de intervención ofrece la habilidad de tener una atención legal y complementaria que puede ayudar a los cuidadores a superar el aislamiento que a menudo les acompaña, garantizando información más útil para satisfacer las necesidades específicas de su vida diaria. Este tipo de apoyo es cada vez más fácil de encontrar en España con una distribución amplia de estos servicios por diferentes provincias. Infórmate sobre las actividades en tu localidad y consulta si alguna de ellas se adapta a tus necesidades.

 

“Hemos viajado a cierta distancia a lo largo Humphreys and Rappaport’s (1994) ‘‘un viaje hacia una mejor comprensión de la eficacia de los grupos de autoayuda mutua, pero todavía se necesitan millas que recorrer antes de dormir”.

(Pistrang, N., C. Barker, and K. Humphreys, 2008)

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *